¡Las palabras! ¡Las simples palabras! ¡Qué terribles son! ¡Qué límpidas, qué vivas y qué crueles! Quisiera uno huirlas... Y, sin embargo, ¡qué sutil magia hay en ellas! Parecen comunicar una forma plástica a cosas informes.

Oscar Wilde

lunes, 1 de octubre de 2018

Solo coincidió

Solo coincidió
que tú estabas allí
cuando, solo por desliz,
me puse la ropa con el alma por fuera.

Solo soy Espe. 
              Sobre todo soy Espe.



Lo escribí para publicarlo el 14 de mayo de 2012. Me parece aterrador que mi cerebro siga igual que cuando tenía 20 años. A ver si voy a tener que leer sobre feng shui para reamueblarlo.