¡Las palabras! ¡Las simples palabras! ¡Qué terribles son! ¡Qué límpidas, qué vivas y qué crueles! Quisiera uno huirlas... Y, sin embargo, ¡qué sutil magia hay en ellas! Parecen comunicar una forma plástica a cosas informes.

Oscar Wilde

miércoles, 14 de agosto de 2019

Las secuelas de un escupitajo

Hoy se cumple un año desde que me pusieron
barro con babas en el ojo.

Y yo lloraba y sudaba
y sangraba
y tenía mocos
y la vista me escocía como nada
y tuve que ir a lavarme entera.

 Pero fue bello ver

Y ver lo que asquea

Y desde entonces soy,
y soy profundamente feliz,
y dolorosamente infeliz,

 por ser un poco menos ciega.