Hoy se cumple un año desde que me pusieron
barro con babas en el ojo.
Y yo lloraba y sudaba
y sangraba
y tenía mocos
y la vista me escocía como nada
y tuve que ir a lavarme entera.
Pero fue bello ver
Y ver lo que asquea
Y desde entonces soy,
y soy profundamente feliz,
y dolorosamente infeliz,
por ser un poco menos ciega.