@BuArena
¿Quién en su sano juicio se colgaría de un manzano con sus propias vísceras?, le pregunté. Mientras las palabras salían de mi boca pensé en Rasca y Pica y en la gracia que me hace que sean dibujos animados dentro de dibujos animados, y en que posiblemente a nosotros también nos esté viendo Alguien a través de una pantalla, y entonces Rasca y Pica serían dibujos animados elevados al cubo, al cubo de agua que me debería tirar por la cabeza cada vez que pienso en chorradas de este calibre.
Volví a la conversación.
"Pues yo mismo, si quisiera que me confundieras con una manzana y que pensaras que has descubierto algo. Algo de gran gravedad."
Y continuó parloteando semiforzadamente acerca de tontunas, de suposiciones, metiéndose en subjuntivos de once varas, como hacía siempre que yo estaba tristona y se lo contagiaba. Cada uno se enfrenta a la melancolía como puede, como sabe y como quiere.
Que yo estaría medio dormida, bajo el árbol, leyendo algún libro insulso, escuchando alguna canción para descerebrados. Que caería sobre mi haciendo zig-zag como una pluma.
Que esta atracción no tendría nada que ver con las leyes de la física, sino de la metafísica.
Y que entonces...
Entonces él habría caído para que yo descubriera una nueva ley que, vale, no me haría millonaria, peeero.