¡Las palabras! ¡Las simples palabras! ¡Qué terribles son! ¡Qué límpidas, qué vivas y qué crueles! Quisiera uno huirlas... Y, sin embargo, ¡qué sutil magia hay en ellas! Parecen comunicar una forma plástica a cosas informes.

Oscar Wilde

sábado, 18 de enero de 2014

El error β

"En ocasiones, los Reveses suman al Resultado"

Graciela Cros

Una persona normal no tiene problemas hasta que se da cuenta de que en su nevera no quedan huevos, de que sus peces no tienen agallas, de que no tiene arrojo para enfrentarse a nada de nada que implique salir de su acogedora cavernita y evolucionar.

Luego está la gente que piensa que algún día no quedarán huevos, que algún día sus peces no tendrán agallas, que algún día...

Las personas no son matemáticas, los errores que nos envuelven no son sistemáticos (según el diseño y la ejecución del experimento) y por definición no son ni determinados (concretos), ni corregibles...

Son más bien errores aleatorios, de magnitud diferente cada vez que se intenta algo. Las causas, por tanto, son indeterminadas y las situaciones, impredecibles, afectando en lo global o en lo concreto.

Con esto quiero decir que lo que funciona con unos, con otros puede ser un fallo irreversible...

"El error de tipo beta β, o falso negativo, se comete cuando no se rechaza la hipótesis nula, no siendo ésta verdadera."

Es demasiado fácil caer en estos errores y creer a ciencia cierta que si lo intentas saldrá mal. Y esto no tiene por qué ser verdad, ya que siguen acechando los errores aleatorios de los que hemos hablado.

A veces nos fijamos demasiado en las diferencias, en lo que nos separa de las personas, en vez de abrazar las semejanzas. Y esto no tiene nada de loable.


Claro que, si las cosas salen mal con quienes, pensamos, son parecidos a nosotros...


 ...¿cómo atreverse con alguien con quien, ya de entrada, no tenemos nada que ver, 
aumentando así la probabilidad de caer en error?