"ESTATUTOS DEL HOMBRE Y LA MUJER.
Artículo III.
Queda decretado que, a partir de este instante
habrá girasoles en todas las ventanas,
que los girasoles tendrán derecho
a abrirse dentro de la sombra;
y que las ventanas deben permanecer el día entero
abiertas para el verde donde crece la esperanza."
Mario Benedetti
"En un prado sin sombra,
donde un solo color
teje una larga alfombra,
me encuentro tendido al sol
hablándole a un girasol."
Ramón Bonachi
Tú eres un espectador
en la grada de tu huerto:
siempre observas muy atento
la partida de ping-pong
que juegan la noche y el día.
Ejemplo en los libros de ciencias
(y en alguna revistilla),
y símbolo de incas y aztecas,
eres tú, girasol,
por tu actitud, ganador
en el combate del tiempo…
Siempre la cabeza alta:
elegante heliotropismo,
mantienes tu cuello erguido
hacia el sol que te amamanta.
Y cada día que pasa
empieza de nuevo el ciclo.
Y, girasol, no te cansas,
y nunca pierdes el ritmo.
El “cara al sol” más sincero
lo conviertes en ley de vida:
nuestras queridas auxinas
cumplen rígidas la regla
que es el olor de tu esencia:
“girasol”, tu nombre entero.
¡Cuánto muchos te envidiamos
por la fiel correspondencia
significante-significado!
Además con tu sudor
compites con el olivo:
ambos sin ir al gimnasio
os sacáis muy buen partido…
Y es que tu fruto amargo
tiene mil alternativas:
su zumo supera al de oliva,
que, aun siendo oro licuado,
no suele ser utilizado
para freír patatillas.
El tuyo es harto ligero,
y hasta, incluso, se aproxima
a un agradable baño
para nuestra amada hortaliza,
digno del mejor balneario.
Y es que tu fruto es fuerte...
Como si no fuera suficiente,
no contento con lo que has dado,
(girasol tozudo y terco,
que empiezas siendo un ejemplo,
y sigues como condimento)
lo estrenas como snack diario!
Con rocío salado bañadas
o con majado picante,
a la barbacoa o tijuana,
las pipas son un bocado
por los dioses entregado
como culmen de bondad
(no por la vitamina E,
qué va,
que a mi el tocoferol alfa
solo me importa en la panza,
al comerlo me da igual)
a pesar de lo que enganchan.
Y es que de ti se aprovechan
las semillas hasta secas,
que ya no se pueden plantar.
Y nosotros insultando con el noble nombre
de "pipa"...
