¡Las palabras! ¡Las simples palabras! ¡Qué terribles son! ¡Qué límpidas, qué vivas y qué crueles! Quisiera uno huirlas... Y, sin embargo, ¡qué sutil magia hay en ellas! Parecen comunicar una forma plástica a cosas informes.
Hoy he hecho una poción para desaparecer y no es que haya funcionado bien. Mañana iré al cole y se lo diré a Teresa. A Raquel Fernandez no.
Bueno, me bajo con "Marioneta".
Espe.
14/12/2001
Es un rollo. Rosa Mª me regaña a cada rato; que si levanto la mano, que si hablo, que si no se qué, que si no se cuantos... Total; siempre. Me está empezando a caer mal.
"No quiero dudas escondidas entre besos, ni culpas ahogadas entre abrazos, ni miedos temblando entre caricias.
No quiero siempres, ni mañanas, ni tu vida entera, ni tus labios míos.
No quiero atardeceres nuestros, ni recuerdos de canciones, ni fotos en la cartera.
No quiero que olvides un pasado, ni siquiera que lo enfrentes, que lo superes, que lo ganes. Es tuyo y si quieres lo comparto. Puedo dormir con él, contigo, entre nosotros. No quiero que lo evites.
No quiero que te mientas, ni me mientas.
No quiero que te arrepientas.
No quiero ser tu próximo pasado.
No quiero que me quieras, si no vas a saber quererme."
Soy Espe. Estoy un poco triste porque Melissa se va a Perú. Por otro lado estoy contenta porque vuelve a su tierra natal y también porque me he cortado el pelo.
Hemos ido al Retiro, a la Casa de Vacas. Espero que nadie te abra. Melissa parece ser que volverá dentro de seis meses, en Mayo. Firma auténtica de:
Espe.
?/11/2001
Ahora me regañan por cualquier cosa. Es una mierda rollo ser la mayor. Siempre te echan la bronca a ti porque nunca lo haces todo como quieren. Me propongo hacer todo tipo de cosas para molestar a mamá.
"Cuando para mucho mi amore de felice corazón.
Mundo paparazzi mi amore chica ferdy parasol.
Questo obrigado tanto mucho que canite carrousel."
The Beatles (Sun King)
Me letraataba en un lienzo vacío y el pincelauta sonaba
pol los lincones flíos.
El cuchifritín corría por campos de papadas papaver si
encontraba amapolas ambiguas.
El pedopoema baila en las teclas de los pecés, que corren
por las montañas rusas para ver si aparreces.
Porque en la iglesia ya no se reza ni se cuentan cuentos
chinos, sin contar con los pepinos que ponen de música ambiente.
Porque para ahuyentar los melones, no hay nada mejor que un pimpampún de
vinagre avainillado, envainado en una leguminosa de canciones disolventes.
No beben leche los babuinos porque siguen en sus trece y se
apuestan los mendigos collejas, pamplinas, bledos e higos. Y unos me dicen que sí, y otros que no mientes.
Una banderamadera canta por las esquinas, quimeras de
rincones, que el sol brilla en línea recta, que no gira en jirafas equinas ni
ve Vevo por los publicistas que ríen en sus jaulitas de mocos mirando a la
nada. Y yo atrancada entre pilingueandaduras expeliandantes isomorfas flavonoides, que me salen bien a veces.
A veces abundance dance abunda, Abundio, dale, abúndala.
Microman, micromanipulaciones corpulentas de nutriescribientes
concluyascendientes que crecen exponencialmente a medida que la gente se
aparece entre sus letras.
Y los bigotes faquires se muestran cuanto menos impacientes
de ver que si yo quiero ya no odio de repente, metamorfosis aguda, inflamación
periorbitaria ocular, vacuolar, vacilar, bacilo vacilante indehiscente.
Auto-retra-atándome en un lienzo con sogas de levar anclas, de
llevar mantas, de beber Fanta.
¡Quisiera ser el eco de tu voz
para poder estar cerca de ti!
(Quisiera ser tu alegre corazón
para saber qué sientes tú por mí.)
Quisiera ser un águila real
para poder volar cerca del sol y conseguirte las estrellas y la luna
y ponerlas a tus pies, oh mi amor.
Quisiera ser un pobre ruiseñor
para poder cantar cerca de ti.
Quisiera ser la más bella canción
para poder hacerte muy feliz.
Quisiera ser la aurora boreal
y darte así un mundo de color,
¡¡y conseguirte las estrellas y la luna
y ponerlas a tus pies, ooooh mi amor!!
Ah, pues muy bien, ¿qué nos importa Europa? ¡A mi nada!
Debería haber más violinistas en mis transbordos de metro. Y en los buses. Eso sí, si yo tocara el piano, sólo lo haría dentro de un armario.
Tengo lirios con casco que se creen orquídeas.
Si me busco, intento hacerlo donde soy y no donde estoy, y últimamente me encuentro bastante donde Cenicienta perdió el zapato: en las escaleras, y no en ningún absurdo ascensor.
¡EUREKA!, el primer ascensor lo inventó Arquímedes, probablemente en 236. ¿Cómo que "probablemente"?, por qué dicen "probablemente" con un número de tal exactitud? Estúpida Wikipedia.
En los ascensores las conversaciones son estúpidas, no así en las escaleras. No suele haberlas.
Ojalá yo viviera en el sexto piso. Tendría la cháchara más impresionante del mundo con los vecinos.
Las orugas de Leptophobia aripa se convierten en mariposas a una temperatura de unos 23ºC, y siempre hacen ¡¡KABÚM, POP, POP!!, soltando un polvito que luego lo recoges, lo metes en un saco, te lo echas, y vuelas como un dragón.
Malditos colacuernos húngaros, cuánto daño han hecho.
Dicen que los ojos echan chispas a veces. Pero yo he visto ojos hechos de chispas de mil colores, como si el iris hubiera estallado y, claro,
cada partícula absorbe el espectro de distinta manera, de forma que luego...
¡¡QUISIERA SER UN PEZ!!
En fin, no sé por qué una tiene la necesidad de explicarlo siempre todo y de relacionarlo todo con todo siempre. Voy a rellenar esta entrada de frases que tengan todo el sinsentido del mundo porque estoy harta de intentar conectarlo todo. Es de todo menos necesario.
Jules. Hace tanto que no le veo, y le he necesitado tanto.
Mad World.
Happy birthday.
Sit and listen.
Inapetencia. Apetencia. Deseos de cosas imposibles.
¿Quién es el mosquito más tonto de la manada?, ¡soy yo!, ¡menudo club en el que me he metido!
Manada, manada, ganado, manada. ¡Ma nada! ¡Ma niente! ¡Mas nada! Nada, nada, ganas de nada y de lo que tengo ganas está lejos. Y lo que está cerca, también está lejos.
No expression.
Jo. Qué miedo tengo.
Miedo y apatía y antipatía, y ojos marrones y corazón negro, y el Otoño de Vivaldi, y un mundo loco, y ¡jo!, cómo soy de tonta.
And I find it kind of funny, I find it kind of sad.
Las mujeres somos las de la intuición, y yo encima influyo en las nubes.
Cómo me gusta creerme lo increíble
si viene disfrazado de ingenio;
tan fácil es poder confundirme
como distinguir lo nuevo de lo viejo.
Voy alli, donde muere lo feo,
donde no se da importancia a los detalles,
donde cada letra delata un sueño,
donde no hay ahoras, ni despueses, ni antes.
Es allí que me voy, si dejas que arranque,
en un ¡kabúm! de locura
(planes aparte).
A medias la ternura,
las ganas de volar,
las cicatrices sin cura...
Al atardecer de un resplandeciente día de julio, mientras los veraneantes se divierten en la playa, con la despreocupación lógica de los días de descanso, en París los curiosos agobiados por el calor contemplan el estallido de los primeros fuegos artificiales tradicionales.
Amélie Poulain, a quien también llaman “La Madrina de los Desheredados” o “La Madonna de los Olvidados”; ha sucumbido presa de un gran agotamiento. Por las calles de un París agobiado por la pena, millones de anónimos ciudadanos se apiñan al paso del cortejo fúnebre, testimoniando en silencio el inmenso dolor de sentirse huérfanos a partir de ahora. Extraño destino, el de esta joven mujer, siendo ella misma una desposeída, y sin embargo tan sensible al discreto encanto de las pequeñas cosas de la vida.
Como don Quijote, Amélie decidió luchar contra el implacable molino de todas las miserias humanas. Un combate perdido de antemano, que consumió prematuramente su vida: con apenas 23 años Amélie Poulain, agotada, dejó su corta existencia debilitarse en los remolinos de la desdicha universal.
En su agonía, sólo sintió el lacerante remordimiento de haber dejado morir a su padre sin haber inyectado nunca, en ese hombre asfixiado, esa bocanada de aire fresco con el que había ayudado a tantos otros.
"Ay, Espe, qué difícil y agridulce es la vida, ¿verdad?
Muchas veces vamos recorriendo un camino el cual estamos seguros que es el correcto y de repente aparece un obstáculo imprevisto e invisible en el camino que nos hace dudar o directamente no nos deja avanzar; como si la vida estuviera jugando con nosotros una partida de dados que en realidad no acaba nunca.
Siempre es una decisión tras otra, elegir un camino o el de al lado, siempre vamos hacia algún lugar sin saber realmente cual fue el punto de origen y cuál es el destino. Lo único que sabemos es el rumbo que vamos llevando en nuestras vidas, y será el correcto! pues tenemos una brújula interna que nos indica por donde vamos. Los caminos que sigas en la vida serán los correctos pues son los que has elegido, y puedes estar tranquila, llegarás a algún sitio, ¿a dónde? ni si quiera tú lo sabes, y menos yo, pero estarás bien, todo saldrá bien.
Eres una persona que aún tiene muchísimo que ofrecer a otros y al mundo. ¿Que pasan por tu vida personas que no aprovechan estar contigo? Pues bien (mal) por ellos, estarán perdiendo el mejor tren que podían coger; ¡al menos seguro que es el más interesante y divertido!
Lo que te queda aún por vivir, la de gente que pasará, la de sitios que verás, la de gente que te amará y a la que amarás... ¡toda una vida!
Así que... ¡sonríe! pero que sea de verdad, que sea porque tengas ganas de sonreir, ganas de ofrecerle tu sonrisa a los demás, que para eso tienes la sonrisa tan bonita :)
Y que nada en esta vida te desanime, ¡ni siquiera las clases de micro!
Y no tengas miedo de abrir tu corazón de vez en cuando, porque cuando lo hagas y alguien esté dispuesto a escucharte, a entenderte, a quererte, a sostenerte... Verás lo bien que se siente y lo feliz que puede llegar a hacerte.
Un mendigo especialmente insistente empezó a llamarse a sí mismo “Mendigo Titanic”. Había nacido la “Ciudad Titanic”.
“Es por la canción”, decían.
“No, es el mar. El lujo. El barco”
“Es el sexo”, se susurraba.
“Es por Leo -decía Aziza tímdamente.- Todo es por Leo.”
-Todo el mundo quiere a Jack. -Dijo Laila a Mariam-. Eso es lo que pasa. Todo el mundo quiere que Jack les rescate del desastre. Pero no hay ningún Jack. No volverá, porque está muerto.
Cómo hablarte, cómo agradecerte todo esto, como contarte que yo soy la nube de la foto y me he escapado de esa jaula que no existía.
Cómo contarte que soy un poco esa cuchara con sombra de tenedor, que ni pinchaba ni cortaba.
Cómo explicarte que no estoy segura de nada y que aún dudo de todo.
Cómo hacerte entender que lo he aprehendido y que no hay vuelta atrás.
¡Qué Aries!, ¡qué voluble soy!
Y él qué Piscis y qué Aries y qué Capricornio, Libra, Tauro, Sagitario, Géminis, Escorpio, qué todo y qué nada.
Pensaba que todo esto iba a ser muchísimo más complicado. Pero somos nosotros los que tenemos el Arte de Complicar las Cosas.
Al final todo ha sido fácil, todo ha fluido, como las pompas de jabón cuando soplas.
Luego estallan, y ya está, y fin, y les hacemos una preciosa foto y la vemos de vez en cuando y pensamos en la suerte que tenemos de haber estado en el momento justo en el lugar adecuado. La magia de la fotografía.
Lo he entendido todo: de pronto me he secado.
Creía que cuando me diera cuenta, me echaría a llorar. Pero no, ¡y eso que me he forzado con poemas de Bécquer y preciosas canciones y la Patética de Tchaikovski!
Después lo asimilé.
Todo lo que he lloriqueado ha formado un charco. Y yo, ¡hala!, lo he pisado. Y, ¡hala!, felicitadme, porque me encanta pisar charcos y no rodearlos ni saltarlos.
Qué genial es hacerlo. Qué tranquila, qué paz, qué bien, qué paz y ¡qué Paz! y qué Esperanza.
Qué V. V de Vendetta, que no la he visto.
La semana pasada me dijeron que soy una mujer. Que soy una mujer fuerte.
En realidad sí lo soy un poco, pero creo en realidad no es que sea fuerte sino estúpidamente cabezota, estúpidamente corazonada, estúpidamente sensiblera y peliculera aunque odie Titanic y ame Desayuno con Diamantes.
No sé a quién le dirijo esto exactamente. A quien lo lea.
No sé quién quiero que lo lea. Supongo que todos, supongo que nadie.
Es que iba a escribir una especie de carta, iba a mandársela a Alguien en concreto, pero es imposible, porque todo es una red: Tú, yo, Él, Ella, y es imposible cortarla. Amo las redes aunque enreden a mis rizos y yo intente evitarlo planchándomelos, para que la gente se fíe de mi. Qué genial es todo lo que te pueden contar, qué genial es todo lo que te enseñan.
Los abrazos sí que curan, mucho, y son eternos mientras duran, y hacen entender. Algún día aprenderé por qué, ya no hay prisa, hoy no tengo prisa. Hoy no. Igual mañana sí.
Ponle destinatario. Créetelo, porque soy menos Aries cuanto más Cáncer sois, cuanto más Piscis sois, cuanto más Sagitario sois, cuanto más Géminis sois, cuanto más Tauro sois.
¡Créetelo! Que me he vaciado.
Y es genial pisar charcos lacrimógenos y sanguinolientos, ¡es genial!, ya ves, ya te lo dije, yo nunca me repito.
Una vez un chico me preguntó de quién era el mundo. Yo, en un alarde de romanticismo, le dije que era nuestro, ¡qué Aries era yo!, que ya sabía que el mundo no era de los dos, era mío, solo mío, y entonces simplemente lo compartía con él.
Es mío, todo es mío.
Los parques, las rosaledas, las floribundas y las florivivas.
Las ciudades, son todas mías: Madrid, Londres, Roma, París, Zaragoza, Tombuctú, Bucarest, Venecia, todas son mías.
Cada película que no he visto es mía, y cada libro que he leído y releído 50 veces, cada sonrisa de Amélie, cada mirada de Audrey, cada Fred cada Holden, cada Salander, cada Harry Potter, son todos míos.
Todos los restaurantes, todas las tonterías, todas las curiosidades, los mitos y las leyendas, todos los chistes malos, y los buenos, ¿por qué no?
Todo el conocimiento, todo el cielo, toda la nieve, la hierba, los pájaros, los trenes, el metro, todos los autobuses, incluso los nocturnos, cogeré la línea que quiera.
En realidad creo que ¡todo es Nuestro!
Mío seguro, segurísimo.
Y ¿de quién más?
No sé qué tendrán que amo las Primeras Personas y los Plurales.