¡Las palabras! ¡Las simples palabras! ¡Qué terribles son! ¡Qué límpidas, qué vivas y qué crueles! Quisiera uno huirlas... Y, sin embargo, ¡qué sutil magia hay en ellas! Parecen comunicar una forma plástica a cosas informes.

Oscar Wilde

lunes, 27 de febrero de 2012

¿Cómo estamos?

 ¡¡DESPIERTAAAAAAAA!!

¡Y a seguir soñando!, despide al sol, hoy eres quien va a brillar.

¡Buenos días!, voy con el corazón en la mano, y lo de ahí fuera me lo voy a ganar.

Estuve sola y sin abrigo, pero no temo cantar si tú cantas conmigo, ¡¡canta conmigo!!
 
¡Ésta es la canción en que lo paso bien!

¡Ésta es la canción en la que nada es para tanto, ésta es la canción en la que canto!

¡Ésta es la canción en la que sonríes, ríes, ríes, ríes…!

Esta es la canción en la que ríes!!!!

martes, 21 de febrero de 2012

Aparquemos la rima.

Cómo hablarte, cómo agradecerte todo esto, como contarte que yo soy la nube de la foto y me he escapado de esa jaula que no existía.
  
Cómo contarte que soy un poco esa cuchara con sombra de tenedor, que ni pinchaba ni cortaba.


Cómo explicarte que no estoy segura de nada y que aún dudo de todo.

Cómo hacerte entender que lo he aprehendido y que no hay vuelta atrás.

¡Qué Aries!, ¡qué voluble soy!

Y él qué Piscis y qué Aries y qué Capricornio, Libra, Tauro, Sagitario, Géminis, Escorpio, qué todo y qué nada.

Pensaba que todo esto iba a ser muchísimo más complicado. Pero somos nosotros los que tenemos el Arte de Complicar las Cosas.

Al final todo ha sido fácil, todo ha fluido, como las pompas de jabón cuando soplas.

Luego estallan, y ya está, y fin, y les hacemos una preciosa foto y la vemos de vez en cuando y pensamos en la suerte que tenemos de haber estado en el momento justo en el lugar adecuado. La magia de la fotografía.


Lo he entendido todo: de pronto me he secado.

Creía que cuando me diera cuenta, me echaría a llorar. Pero no, ¡y eso que me he forzado con poemas de Bécquer y preciosas canciones y la Patética de Tchaikovski!

Después lo asimilé.

Todo lo que he lloriqueado ha formado un charco. Y yo, ¡hala!, lo he pisado. Y, ¡hala!, felicitadme, porque me encanta pisar charcos y no rodearlos ni saltarlos.


Qué genial es hacerlo. Qué tranquila, qué paz, qué bien, qué paz y ¡qué Paz! y qué Esperanza.

Qué V. V de Vendetta, que no la he visto.

La semana pasada me dijeron que soy una mujer. Que soy una mujer fuerte.

En realidad sí lo soy un poco, pero creo en realidad no es que sea fuerte sino estúpidamente cabezota, estúpidamente corazonada, estúpidamente sensiblera y peliculera aunque odie Titanic y ame Desayuno con Diamantes.




No sé a quién le dirijo esto exactamente. A quien lo lea.

No sé quién quiero que lo lea. Supongo que todos, supongo que nadie.

Es que iba a escribir una especie de carta, iba a mandársela a Alguien en concreto, pero es imposible, porque todo es una red: Tú, yo, Él, Ella, y es imposible cortarla. Amo las redes aunque enreden a mis rizos y yo intente evitarlo planchándomelos, para que la gente se fíe de mi. Qué genial es todo lo que te pueden contar, qué genial es todo lo que te enseñan.
 
Los abrazos sí que curan, mucho, y son eternos mientras duran, y hacen entender. Algún día aprenderé por qué, ya no hay prisa, hoy no tengo prisa. Hoy no. Igual mañana sí.

Ponle destinatario. Créetelo, porque soy menos Aries cuanto más Cáncer sois, cuanto más Piscis sois, cuanto más Sagitario sois, cuanto más Géminis sois, cuanto más Tauro sois.

¡Créetelo! Que me he vaciado.

Y es genial pisar charcos lacrimógenos y sanguinolientos, ¡es genial!, ya ves, ya te lo dije, yo nunca me repito.


Una vez un chico me preguntó de quién era el mundo. Yo, en un alarde de romanticismo, le dije que era nuestro, ¡qué Aries era yo!, que ya sabía que el mundo no era de los dos, era mío, solo mío, y entonces simplemente lo compartía con él.

Es mío, todo es mío.

Los parques, las rosaledas, las floribundas y las florivivas.

Las ciudades, son todas mías: Madrid, Londres, Roma, París, Zaragoza, Tombuctú, Bucarest, Venecia, todas son mías. 

 
Cada película que no he visto es mía, y cada libro que he leído y releído 50 veces, cada sonrisa de Amélie, cada mirada de Audrey, cada Fred cada Holden, cada Salander, cada Harry Potter, son todos míos. 



Todos los restaurantes, todas las tonterías, todas las curiosidades, los mitos y las leyendas, todos los chistes malos, y los buenos, ¿por qué no?

Todo el conocimiento, todo el cielo, toda la nieve, la hierba, los pájaros, los trenes, el metro, todos los autobuses, incluso los nocturnos, cogeré la línea que quiera.



En realidad creo que ¡todo es Nuestro!

Mío seguro, segurísimo.

Y ¿de quién más?

No sé qué tendrán que amo las Primeras Personas y los Plurales.

Es mío, de momento y para siempre.

Es mío, empieza siendo mío.

Y con mis cosas puedo hacer lo que quiera.

Y mis cosas puedo compartirlas con quien quiera.

Porque amo compartir :)


lunes, 20 de febrero de 2012

YA NO QUIERO.

Y me pierdo entre mares de locura
con la intención de razonar ante la duda:
¿Quién gana? ¿El que mejor miente?
¿O el que hace de la verdad su conducta?


 









¿Cómo huir de lo que siente
el que no quiere sentir?

Escapar de unas rejas
que no hacen acto de presencia.

Escupir al viento en contra, en su cara, 
                                             en su jeta.

Insultar a tu eco en su ausencia.

No hay "peros" que valgan.

Y ya tan harta 
de corazonadas sin corazón,
de miradas sin correspondencia,
de tantos partos, y agonías, y dolor... 

¡Hey!

¡Que hoy ya no tienes que elegir!
¡Que hoy decido yo!

Que le den por el culo a tu amor.


domingo, 19 de febrero de 2012

La exclusiva del sufrimiento.





Que no hay noche que no me duerma sin pensarte,
de la mano siempre llevo una condena
y la impotencia de no hacer más que esperarte
en la cobarde valentía de mis letras,
(en la valiente cobardía de mis letras)
y una batalla que, en derrotas, es experta,
y un silencio dando voces que no suenan.

Mi silencio tiene el valor de no hacer nada,
y aún así llora de miedo, y calla, mata y sangra.

Y no saber si eres un "quiero y no puedo"
o un "puedo y no quiero"
   que se queda por las ramas
      que se niega a apostar si ve perdida la jugada...
Y sospechar que lo que quieres o es doble o no es nada.
Pero, dicen, el que no Ariesca, no gana.

Los segundos me van robando la Esperanza
y me saben a fingidas despedidas:
hastaluegos que no esperan llamadas,
adioses que suenan casi suicidas.

¡Tan solo un segundo!, y todo cambia.
Ahora por fin dudo de lo que antes no dudaba, 
he colgado el silencio al lado de mis bobadas.

Ya ves.

"Solo" un segundo, y todo cambia.
Un solo segundo y Mañana será otro Mañana.

Un maldito segundo y todo cambia.

Un solo segundo
                    y Nada vale Nada.

Un solo segundo.

sábado, 18 de febrero de 2012

La lengua de las libélulas

Me gustaría hablar la lengua de los ojos, y de las libélulas, verdes.



Me gustaría entrar en ti por tu mirada, y leerte de arriba abajo. Despacio. Sin prisa. Con el Claro de Luna de Debussy de fondo, porque suena a cristalitos de colores cayendo sobre un cojín de terciopelo.


Me encantaría traducirme y entenderme, saber qué mierdas quiero, qué busco. Así sabría si quiero traducirte a ti. Y si lo hiciera sabría qué quieres exactamente, y ya sabría algo más que tú no sabes,   y te lo contaría, y te encantaría.  

Si entrara en ti por tu mirada dejaría de esconderme. Me pondría roja   solo   porque una vez me dijeron que me queda bien, y yo quiero quedarme bien. Además así me parecería al anochecer.

Compartiríamos más, viajaríamos como locos. Nos bañaríamos en ombligos limpios. Buscaríamos constelaciones en los lunares de la espalda. Uniríamos los puntos y el piano sonaría siempre. La bioquímica nos daría igual, y mandaríamos al diablo la botánica, salvo las raíces. Las meteríamos en cajones y reposaríamos en ellas.

A lo mejor conseguiríamos algún silencio alguna vez, a lo mejor podríamos llegar a entendernos sin hablar. Y creo que aunque pudiéramos seguiríamos hablando y nos seguiríamos interrumpiendo, y cada conversación sería aún mejor que la anterior, y nos entusiasmaríamos cada vez más, y llegaría un punto de éxtasis en el que hablaríamos los dos a la vez y lo entenderíamos todo y ¡no habría necesidad de callarse!, porque nos estaríamos escuchando a pesar del ruido propio y a pesar del ruido ajeno. Polisíndeton.

A lo mejor dejaríamos de contar historias, o a lo mejor contaríamos más, o distintas; a lo mejor encontraríamos otro idioma al que tendríamos que traducirlo todo. A lo mejor inventaríamos nuevos verbos, a lo mejor encontraríamos nuevos significados a palabras viejas, a lo mejor descubriríamos formas distintas de pronunciarlas.

Con suerte aprenderíamos a tocar todos los instrumentos del mundo y así tendríamos otra manera de hablar sin decir nada. Y diríamos cosas tan bonitas que lloraríamos de la emoción y las lágrimas se nos congelarían por el camino, y serían diamantes, diamantes salados, y se las echaríamos al café del desayuno. Nos encantarían el café solo y el zumo de naranja y el de melocotón y el de piña y el de uva y el de limón y la mermelada de fresa, y la de frambuesa y la de albaricoque y la de ciruela y la de tomate y todas las mermeladas del universo, y nos pasaríamos el día comiendo fruta, cada día de un color.

Todos los días serían estupendos porque pintaríamos las paredes de verde y contrataríamos una nube grande y mullida, y nos daría igual que no quisiera nevar, porque podríamos saltar sobre ella y hacer volteretas laterales y triples tirabuzones, y nosotros mismos seríamos la Nieve porque seriamos suaves y nos contagiaríamos de color blanco.



Si entrara en ti por tu mirada, no saldría nunca.

No soy nerviosa, ¡¡estoy viva!!

Original: 22 Enero 2012

jueves, 16 de febrero de 2012

Mezclemos.

Mis días empiezan a subir lo que han bajado
y bailan electrones con webcams de tus sonrisas.

Las horas no cuentan si no estoy a tu lado,
sigo siendo chaquetera que no cambia de camisa.


Soñar que cada mañana, por triste que sea,
me recibe tu mirada y disimulo mi ceguera.


Entremezclo lo uno y lo otro sin un motivo aparente
y me refugio en mi labia y en... ¿mis dos dedos de frente?


Me la juego a cada paso, por robarte en algún trecho,
pero nunca me hago caso, me he quemado en el infierno.
Y no te creas que te quiero tanto solo por repetirlo,
que hay noches que ni sueño solo por no soñar contigo.
Esta noche lo he hecho.


Conjugando "tener Paz" en un continuo pasado,
caminando para atrás solo por estar a tu lado.


¡Con qué poco me conformo!, solo con intentarlo,
que mientras vuelo, corres, y todo lo contrario.


Y ya a nadie le importa lo que hay entre tú y yo
solo se buscan broncas entre la luna y el sol.
Cordelia y Jim tan unidos, que exaltaban al amor,
ahora están perdidos, han vuelto a ser dos.


Que Madrid ya no le gusta, a Aragón se va la Luna.
¡Que las promesas no se rompen! Que se cumplen de una en una.


Hay quien se cree lo que escribo sin leerlo, a pies juntillas
porque dan lo mismo mis verdades que 1100 de sus mentiras.


Sé poco de lo que quiero, ¡sin entenderlo!,
licenciada en tonta del pueblo, ¿qué remedio?



__

Remix.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Che cosa vuoi ancora?

 El presente
se vive de repente
accidente
permanente
como una raya
en el mar




Saber nadar...
         Improvisar...
                           ...de roca 
                                     en roca...

                                              Hasta la última
                                          ola
                          Sin dejarse 
                    llevar.


El presente es
siempre diferente.


A lo peor...
                     ... más horas delante de computadoras.

                                                             No me quejo...
                                                                                 ...¡me engancho!



                                                                                                                                  Estoy bien.
                                                                     Algo más cuerda que nunca...
                                                                              ... ¡Me parece!
                                        ¿O será que ya estoy totalmente loca?
                                                                  ¡No lo sé!


A lo mejor sí.
A lo peor, también.




Cuéntame algo...

* ¿Dónde estás?

* ¿Qué haces?

¡Espero que maravillas! *



Dime algo...

                                      * Suena con la trompeta...
          ...cuéntame la verbena... *

¡Píntame un viaje!
                     Cuatro caminos.
                                        Cinco destinos.

VÍVELO INTENSAMENTE.






De Manu Chao (La Radiolina)




sábado, 11 de febrero de 2012

Lo odio!

 
Si hay algo que odio, es apegarme demasiado a las personas. A mi es que me han dado por todos lados y cada vez que entablo una relación especial con alguien, el pánico se aferra a la boca de mi estómago y me desequilibra. A mi es que me han dado por todos lados.

También odio cuando me equivoco con la gente. Cuando confío y… Erratum. También odiaba cuando me equivocaba con la gente. Cuando confiaba, cuando ponía la carne en el asador y salía chamuscada yo.

Odio apegarme demasiado a las personas. Cuando lo hago, salgo chamuscada. Lo hago mucho.

Me apego demasiado a las personas, y me fallan. Esto es una regla. Me gusta tener reglas. Me encanta que reglas de este tipo se infrinjan.

Me apego demasiado a las personas, y eso que mi contacto físico suele ser nulo.

Hace años que ningún calor puede con mi frío… Y es por eso que ya nunca lucho pero, ¡qué bonito es cuando no me rindo!

La verdad es que siempre he sido muy cobarde… Pero ahora, en realidad no me apetece fingir, no sé, ya no.



Soy muy cobarde, y ahora más. Oóspora, coraza protectora. Las condiciones han sido adversas durante mucho tiempo, y cuando son favorables no puedo quitarme la armadura, maldito boomerang, qué horrible ser cazada queriendo ser cazadora.

Las navajas traspasan las cazadoras aunque sean de cuero duro.

 

viernes, 10 de febrero de 2012

Bio philos Sophia




The 27-year-old Iranian-born actress Mellica Mehraban grew up in Denmark, but debuted as an actor in Iran in 2011. Taking the leading role as a villain in the spy drama 'Fox Hunting', she learned firsthand about the culture of her native country: following a regime-approved script, she was required to wear a head scarf in all scenes, forbidden from swearing, and learned to show that she was in love with a man without telling him or touching him.

miércoles, 8 de febrero de 2012

εïз


Querido D.

Solo escribo para que recordemos un poco este 8 de febrero. En realidad creo que no quiero recordarlo, y sé que no lo vas a leer. O sí, igual ya sí.

El 8/2 es un día importante. Hoy quedan 327 días para finalizar el año, y es el aniversario de muchas cosas. Hoy Constantino III se convirtió en coemperador del Imperio Romano de Occidente. Hoy un médico de Salem inició los juicios contra las brujas. Hoy Napoleón derrotó a las fuerzas rusas, nació Julio Verne y las tropas franquistas conquistaron Málaga y huyó Lluís Companys, Isabel II fue proclamada reina de Inglaterra y se secuenció  por  primera vez el genoma de un animal extinguido.

Hoy yo estoy como siempre, con la cabeza en las nubes y los pies en el fango.

Hoy he decidido que lo olvidaré todo, "viviré bajo el suelo y me vestiré con beicon" (Lluvia de albóndigas, 2009).

Solo voy a hablar de ti dos veces más. Elijo dos y no una porque desde que te conocí me da miedo la soledad, el punto muerto y el de no retorno.

Lo cierto es que desde que te conocí le temo a muchas cosas.

Tengo miedo a las alturas. Tengo miedo a estar sola y a la gente. Tengo miedo a ser poco y a ser prescindible; tengo miedo a crecer, miedo al rechazo, al trabajo, a la pareja, a la hipocresía, porque en los días soleados también pasan cosas horribles; miedo a las mentiras disfrazadas de verdades.

Tengo miedo al miedo, a la desesperanza, miedo a no controlar lo que siento, miedo a la enfermedad física y mental, miedo a los exámenes de Historia, a las náuseas, a vomitar, a los macarrones con queso.

Tengo miedo a intentar contarlo y que me cuelguen el teléfono, o la ventana, o la puerta, o el oído; miedo a las llamadas del 112, a las pastillas para la tos, miedo a la Fuerza de la Gravedad, a la del Mal, a la del Sufrimiento; miedo a la falta de fe, de familia, de amigos. Tengo miedo de estar sola y de hacer daño. Tengo miedo de estar sola, tengo miedo de estar sola, tengo miedo de estar sola, tengo miedo de estar sola, tengo miedo de estar sola.

No quiero tener frío. Tengo miedo de mi corazón, de mis sueños, de mis ganas de ganar, miedo de las cosas buenas, que siempre se acaban, miedo de tener otra vez 17 años mentales, miedo de que la gente se rencarne en vida.

Miedo a que me den la espalda. Miedo a todo, miedo a nada.

¡No quiero recordarte! Y sin embargo…

Me quiero de vuelta. En realidad también tengo miedo de querer, porque nunca pasa lo que quiero.

Quiero elegir lo que y a quien quiero.

No quiero recordarte.

No quiero recordarte.

Vale. No te recuerdo.

¿Por qué solo llora mi ojo izquierdo? Quizás porque es el lado de las cicatrices.



 

lunes, 6 de febrero de 2012

O cómo generar incendios de nieve con una lupa enfocando a la luna



R. P. odia la Nieve porque es fría y J. P. la define como “impersonal”.

Sí. La Nieve es pálida y fría, y viene porque ella quiere, no porque se le pida. Suele gustarle lo alto, lo inaccesible.

A veces va a Mallorca a tomar el sol. Como este año.

Ama los contrastes de temperatura, por eso a veces se mete entre la ropa. Le gusta que jueguen con ella, que la conviertan en persona y la abracen, pero ella no suele hacerlo porque no puede. Demasiado fría, demasiado dispersa.

A veces besa en las mejillas, en los labios. A ella la besan poco. Demasiado dispersa, demasiado fría.

A veces la gente tiende la mano para recogerla; suele caer fuera.

Le gusta llevar la contraria, y ver furtivamente a niños tomando chocolate caliente en casa.

Ella siempre está fuera. No le importa solo mirar, pero a veces le da envidia la calidez. Es que nadie se queja de las chimeneas, pero de ella sí y realmente no tiene la culpa de ser fría. Es cierto que a veces hasta lo potencia, pero en verdad no se puede contener. Tampoco puede descontenerse.

La Nieve es delicada y tranquila. En Madrid siempre es así. Dicen que a veces, en otros sitios, está furiosa y revuelta, y ruge, y la gente se asusta, y se mueren del miedo; es que la Nieve tiene mucho carácter. Tiene una doble cara. Eso dicen. Yo nunca he visto su cara fea.

La Nieve es maleducada a veces, y viene sin saludar y se va sin despedirse. Nunca la he visto aparecer ni desaparecer. Simplemente estaba o no estaba.

La Nieve a veces se queda en casa. Sus mejores amigos son los tristes. Está con ellos, y en cantidad, porque muchas veces sus ojos reflejan el sol y parece una cascada de diamantitos. Le queda genial el Sol.

La Nieve tiene tirabuzones en el pelo para que se le enrede en los árboles como el espumillón. No se lo alisa nunca, ¡no puede!, se fundiría.

La Nieve siempre escucha la banda sonora de Forrest Gump en su casa, el tema principal. Le encantaría saber tocar el violín, pero sobre todo el piano, porque es el idioma del corazón. Pero no puede. Siempre está demasiado dispersa.

R. P. odia la Nieve porque es fría y J. P. la define como “impersonal”.

A mi me da pena que piensen eso. La Nieve es fría porque tiene que ser fría. Si fuera tibia no formaría copos. No parecería hecha de diamantes con los que desayunar.


Lo que sí que es cierto es que la frialdad se cala hasta los huesos y te insensibiliza. E. R. dice que la muerte por congelación no está tan mal, siempre llega un punto en el que dejas de sentir. Te olvidas del dolor y simplemente te quedas dormido. No sé, todavía no me ha pasado. Pero seguro que duele menos que cuando los pies pasan de frío a caliente bruscamente.

“Con los pies fríos no se piensa bien.”

En verdad, amo los contrastes de temperatura.