Que no hay noche que no me duerma sin pensarte,
de la mano siempre llevo una condena
y la impotencia de no hacer más que esperarte
en la cobarde valentía de mis letras,
(en la valiente cobardía de mis letras)
(en la valiente cobardía de mis letras)
y una batalla que, en derrotas, es experta,
y un silencio dando voces que no suenan.
Mi silencio tiene el valor de no hacer nada,
y aún así llora de miedo, y calla, mata y sangra.
Y no saber si eres un "quiero y no puedo"
o un "puedo y no quiero"
que se queda por las ramas
que se niega a apostar si ve perdida la jugada...
Y sospechar que lo que quieres o es doble o no es nada.
Pero, dicen, el que no Ariesca, no gana.
Pero, dicen, el que no Ariesca, no gana.
Los segundos me van robando la Esperanza
y me saben a fingidas despedidas:
hastaluegos que no esperan llamadas,
adioses que suenan casi suicidas.
¡Tan solo un segundo!, y todo cambia.
Ahora por fin dudo de lo que antes no dudaba,
he colgado el silencio al lado de mis bobadas.
Ya ves.
"Solo" un segundo, y todo cambia.
Un solo segundo y Mañana será otro Mañana.
Un maldito segundo y todo cambia.
Un solo segundo
y Nada vale Nada.
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| Un solo segundo. |
