¡Las palabras! ¡Las simples palabras! ¡Qué terribles son! ¡Qué límpidas, qué vivas y qué crueles! Quisiera uno huirlas... Y, sin embargo, ¡qué sutil magia hay en ellas! Parecen comunicar una forma plástica a cosas informes.

Oscar Wilde

lunes, 4 de julio de 2011

Day One

Queridísimo Diario Online:

Acabo de llegar a casa, ¡ha sido un día largo! Aquí en Londres es una hora menos que en España y, quieras que no, se nota el cambio...

Ayer llegué al aeropuerto de Heathrow a cosa de las 7 hora inglesa, y llegué a casa a las 8.15 más o menos, es una casa preciosa en Harrow (inmaculadamente limpia y muy bien decorada), mi habitación es enorme y preciosa y con una ventana inmensa que da a la calle. Tengo internet gratis y minicadena, y un espejo de cuerpo entero, y me han dado un buen adaptador para los enchufes. También tengo un cuarto de baño propio casi tan grande como la habitación (no os sorprendáis si escribo desde allí), con una tapa de váter de purpurina plateada y una bañera equiparable a la de la mismísima Cleopatra.

Pues bien, llegué, hablé con mi familia y deshice la maleta, me explicaron hasta las 11.30 o así qué comer, beber y cómo llegar a clase y me fui al sobre.

Por cierto, ¿he dicho que son judíos? Lo son, y cuando el padre ha visto mi fondo de pantalla, en la que salimos mi hermana y yo en su Confirmación, me ha preguntado si era la comunión. Yo me he reído y dije que “algo así”, pero en realidad estaba cagada por si me echaban de la casa! Pero son encantadores.

Hoy me he levantado a las 6 y luego a las 8.30 hora inglesa, porque no tienen persianas, y ya se habían ido. Me conecté hablé por tuenticam y bajé a desayunar. He tomado cereales con leche (bueno, la leche no xD), un café y zumo de manzana y remolacha (sí, manzana y remolacha juntas), muy rico todo (menos la leche).

Y me he ido, quería comprar una Oyster card para viajar pero no sé qué cosas necesitaba que no me la han vendido… De modo que he pagado mi buen bus (4,40 pounds ida y vuelta), y he cogido el metro (8 libras ida y vuelta, cágate lorito), he hecho mis transbordos y he llegado a Bloomsbury, una zona preciosa, antigua y muy tranquila. He dado una vuelta y a la 1 me he comprado un sándwich-wrap de aguacate y salmón, y pepino al que, por cierto, no habían quitado la piel) y me lo he comido en el parque. Luego a clase: había muchísimas rusas y turcas, y brasileñas, la verdad es que Londres es una ciudad tremendamente multicultural. Nos han hecho el test (un profesor guapísimo, Will) y me he quedao con una rusa, una brasileña y dos turcas, y, GRACIAS A DIOS, un mejicano de 17 años encantador.

Luego el viaje de vuelta a casa, más largo que el de ida porque a mi padre se le ha ocurrido que sería más fácil hacer un trayecto distinto de vuelta a casa. Y he llegado, he subido a deshacer mi mochila (en la escuela me han dado otra aún más fea que la anterior, que es amarilla), en la que tenía doscientoscuarentaynueve mapas de Londres y sus alrededores, miles de papeles acreditándome a estar en la “City”, una botella de agua, la cámara (que no la he sacado porque no iba sobre terreno conocido), un libro que no he leído, una chaqueta que no he usado y mierdecitas varias.

He bajado y hemos cenado arroz con setas, tenía cebolla, perejil, maíz y un poco de azafrán; también había ensalada verde con tomate, maíz y pepino (también con piel/cáscara). Hemos estado hablando del tío de mi padre Allen, que ha tenido no se qué problema que se le colapsó la arteria que lleva sangre al cerebro, y se está recuperando lentamente. He sido la última en terminar, y ni siquiera me he conseguido acabar el platazo que me habían puesto (y ni hablar de la ensalada, que estaba tan llena de arroz que no he podido ni mirarla).

Después de cenar, Kerry (la madre) y Allen (el padre) me han llevado a por la Oyster card, para viajar, pero en el colegio no me han dado la acreditación y no estoy dentro del plan estudiantes. He comprado la tarjeta semanal adulta a ver si mañana me dan la información necesaria para conseguir el descuento mensual del estudiante.

Hemos vuelto, Allen ha intentado hacérmelo online y no hemos podido, así que ahora estoy escribiendo la reseña del día antes de meterme en mi superbaño a ducharme.


Souvenirs, ¡¡os quiero!!

Espe.


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TOTAL
Balance del día: cansado pero bueno.
Tiempo atmosférico: soleado. Con vaqueros largos y camiseta de tirantes pasé ratos de calor.
Tiempo total en transporte público: 2,5 horas
 Libras gastadas: 1,9 en pasta de dientes, 4,40 en buses, 8 en metros, 0,42 en agua, 2,9 en comer y 47 en Oyster card.

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