¡Las palabras! ¡Las simples palabras! ¡Qué terribles son! ¡Qué límpidas, qué vivas y qué crueles! Quisiera uno huirlas... Y, sin embargo, ¡qué sutil magia hay en ellas! Parecen comunicar una forma plástica a cosas informes.

Oscar Wilde

viernes, 30 de diciembre de 2011

Todo lo alcanzarás, solemne loco... Siempre que lo permita tu estatura.

No sé escribir... ¿Por qué me empeño, necio,
en forzar a mi pluma, si la fuerza
sólo ha de producir vacías frases
que nunca dicen lo que el alma piensa?


No sé escribir... ¿Por qué, entonces, le ofrezco,
insensato, esperanzas a una idea,
que luego en el papel, pensada hermosa,
es dura y fría y retorcida y seca?


Quise decir... ¡no sé!, que te quería,
que me gusta decirlo, que me pesa
el no habértelo dicho, que te miro...
y no acierto a decir lo que quisiera;
que, a veces, pienso tanto que la mente
se sume en una estúpida pereza,
y entonces, sin pensar, tan sólo siento
un extraño pesar, una honda pena.


¿Será que, entonces (¡la razón dormida!)
el alma sufre porque estuvo muerta?
¿Será que solamente el pensamiento
es rey que tiraniza mi existencia?


Si dejara sentir a mi alma libre,
olvidada de juicios y de ideas;
si dejara “sentir” a mi cerebro,
y el corazón, de par en par las puertas,
gobernara la marcha de mi vida...


Tal vez pudiera, ¡sí!, tal vez pudiera,
olvidando temores infundados
y ahogando en mí la voz de la prudencia,
comenzar una vida que hoy no vivo
porque mi corazón no manda en ella.


...Y entonces te diría en voz muuuy baja,
como se dicen las Verdades serias,
como Amor se estremece en otros labios...

... ¡Pero no lo diré! Y ésa es mi pena


José María de Horna 




martes, 27 de diciembre de 2011

Aurea Mediocritas


De cuando una mezcla de cosas mediocres da lugar a algo extraordinario. (Ionut Florin, 2011)

 Amanece en Camden Town. El cielo madura al tiempo que un pájaro en movimiento presta sus alas al sol. Le ruborizamos. Abro el periódico y leo. Esto es un mundo de locos, pienso, y en el vagón de al lado, un pirado haciendo “beeh”. Se cree cabra, es una cabra, y yo me cansé hace tiempo de educar ovejas negras.

 
Grosera melodía que continúa noche y día haciendo de lo malo, bien, y tergiversando palabras del color de las hormigas, del corazón de la Soqui, del color de las semillas de amapola (Mac), y del color de mi pelo negro, o más bien marrón oscuro… Todo es verdad, lo juro, que aunque yo ya esté bien siempre vuelves a aparecer en lo extraño de mis sueños…  Dejemos de hablar de eso, que parece que porque me tiña la cara de verde ya soy la bruja del Oeste.

Viví al Oeste, hasta que me harté de verte bien. Es que tengo astigmatismo, miopía, hipermetropía y todo lo que se puede tener. No, ya no te veo nada bien.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Y los marineros tomaron el barco

"A medida que vamos viviendo vamos siendo atrapados y desgarrados por diversas trampas. Nadie escapa de ellas. Algunos incluso viven con ellas. La idea es darse cuenta de que una trampa es una trampa. Si estás en una y no te das cuenta, estás acabado. Yo creo que he reconocido la mayoría de mis trampas, y he escrito sobre ellas. Por supuesto, no toda la escritura consiste en escribir sobre trampas. Hay otras cosas. No obstante, algunos dirían que la vida es una trampa. Escribir te puede atrapar. Algunos escritores tienden a escribir lo que ha complacido a sus lectores en el pasado. Entonces están acabados. La vida creativa de la mayoría de los escritores es corta. Oyen los aplausos y se los creen. Sólo existe un juez definitivo de la escritura, y es el escritor. Cuando se deja llevar por los críticos, los directores editoriales, los editores, los lectores, está acabado. Y, por supuesto, cuando se deja llevar por su fama y su fortuna, lo puedes tirar al río con la demás mierda.

Cada nueva línea es un comienzo y no tiene nada que ver con ninguna de las líneas que la han precedido. Todos empezamos desde cero cada día. Y, por supuesto, no tiene nada de sagrado. El mundo puede vivir mucho mejor sin escritura que sin fontanería. Y en algunos lugares del mundo hay muy poco de ambas cosas. Claro que yo preferiría vivir sin fontanería, pero yo estoy enfermo.

Nada impediría a un hombre escribir a menos que ese hombre se lo impida a sí mismo. Si un hombre desea verdaderamente escribir, lo hará. El rechazo y el ridículo no harán más que fortalecerle. Y cuanto más tiempo se le reprima, más fuerte se hará, como una masa de agua que se acumula contra una presa. No hay derrota posible en la escritura; hará que rían los dedos de tus pies mientras duermes; te hará dar zancadas de tigre; te encenderá los ojos y te pondrá cara a cara con la Muerte. Morirás como un luchador, serás honrado en el infierno. La suerte de la palabra. Ve con ella, envíala. Sé el payaso en la Oscuridad. Es divertido. Es divertido. Otra línea más…"





Charles Bukowski, El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Cada minuto empieza el otoño.

Me gustan las luces de otoño en un metro al aire libre. El sol pálido en la cara, su frio en mi nariz roja. Inspirar aire helado. Expirar vaho.

Me gusta oír un violín en el vagón de al lado, y ver árboles semidesnudos y llorosos.

Melancolía en carreteras muertas, tierra yerta, tierra fría, mil tonos tapizando el suelo en colores de calor: los colores son mentira.

Engaños de noches solas pintan ojos que me mienten. Ojos de tonos invierno, miradas con propietario. Vuelven las orugas como con cada diciembre y algún día serán mariposas si las dejo.

Soy yo misma una oruga, una larva de libélula, yo soy un patito feo.



Puedo más de lo que creo y a veces me siento fuerte. Me ayudas sin que pueda verte. Hablas con la lengua de otros. Otros.

¿Otros vendrán que bueno le harán? Eso no posible es.


Que no mire las estrellas porque le importe más la tierra, que se crea dios del mundo. Insensible. Lo que yo finjo ser.

Está claro quién es la tonta.

Aún no he superado ese 17 de diciembre ni ese 27 de julio… Son como mis cumpleaños así que los recuerdo con mi extraño don. En invierno o en verano. Máximo común divisor: los nudos del pelo alborotado, los de manos entrelazadas, los nudos del alma que no se deshacen y con los que luego te tropiezas.

Otoño y sus luces.  Los buses, que llegan pronto. Los besos, que llegan tarde. A esperar toca, toma asiento.


El último dueño de mi sístole, el último dueño de mi diástole, una vez me preguntó cuándo me amargué. “No lo sé”, y me creció la nariz. Fue el 8 del febrero más largo de la Historia.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Cíclica. Cíclica es la vida.

"Un jarrón le da forma al vacío. La música, al silencio".

Silencio. Yo también soy alfarera de silencios. Me gusta delimitar verdades con fronteras vacías y con mentiras, y éstas con torrentes de palabras absurdas que no vienen a cuento.

Cuento: 1, 2, 3, 4...  Cuento, cuentas y no paras... Cuenta, cuéntame de ti, que en realidad una persona es su pasado más lo que ha hecho con él, cuéntame, cuéntame cómo eras, que el cómo eres ya me lo sé.

, sí, pero poco y de poco, y sin bases no hay opiniones, no puedo hablar de lo que no he vivido aunque a veces no quede otra...

Otra, otra, otra ¿y si...? No creo... ¿Yo? No, nunca, wild, wild-e, ¡Wilde!, ¡mi escritor favorito!, era wild, vivía de impulsos.

Impulsos. Yo también soy alfarera de mis impulsos, me gusta retenerlos con la razón, delimitarlos con silencios y torrentes de palabras absurdas que nunca, nunca vienen a cuento.

Cuento, cuento los minutos para volver a verte, pero no es cosa de tiempo sino de distancia. Ya lo sé.

que la vida es cíclica, que todo lo que sube, baja; sé que la alegría de hoy será la pena de mañana, que los sentimientos son una montaña rusa; sé que la evolución existe y sé que mis ojos son marrones y los tuyos, color vida.

Vida. La vida es ciclica.


martes, 13 de diciembre de 2011

Pisando charcos tampoco.

Defender que o andamos con alguna dirección o no llegamos a ninguna parte. Y, en realidad, pisoteando charcos tampoco.












Pero si no sabes a dónde quieres ir, ¿qué más da perder el tiempo?










domingo, 11 de diciembre de 2011

Un tonto por ciento menos de beneficio.

Llevo a mis espaldas un campo de batalla lleno de faltas de ortografía y conversaciones sin terminar.

Llevo una mochila con sentencias a muerte, catástrofes nucleares y tonterías a medio decir rotas por explosiones de carcajadas.

Dejo detrás al andar un reguero de trocitos de personalidad cristalizados. Cada vez tengo menos.

Llevo algún momento de lágrimas a escondidas y varios ceros en terreno cardiaco, una Duracell gastada y un Oasis hecho poquito a poco para escaparse en casos de emergencia.

Llevo una revolución hecha en la cama, a base de gritos de guerra y cosquillas en los pies.

Llevo paquetes de miradas de soslayo que Correos me ha devuelto porque el destinatario era erróneo; “desde los cielos lucharon las estrellas” y al final las mariposas de mi estómago se licuaron; seguro que si digo “¡AÚN NO TE HE OLVIDADO!” más de uno se da por aludido.

Llevo intentos de suicidio con asesinato de regalo y alguna flor mal recibida, cartas escritas por tontos y tontos por ciento de los que me he librado, gracias a Dios.

Tengo rizos envolventes y etapas de cuasiobligado pelo liso: “me gustas siempre pero más así” es una frase enraizada en la mentira y no hay nada que cambie eso.

Tenía una picadura de mosquito (que es un díptero) y pinceladas de espejismos, una mariposa entre dos cristales y su polvo mágico perdido en un bote para cuando sea mayor y quiera ser pequeña. Tal vez lo use mañana.

Tuve un dios que se cayó de la cama y me quedé sola, y un ídolo como el del éxodo, un becerro de oro que en realidad no era más que un cerdo. Un sonido de violines introdujo el final de la obra…

Leí una vez que hay un punto en el que todo empieza. Digo yo que bien podría haber sido un punto y aparte en su vida anterior; los comas de los que he salido no han sido fáciles de superar y aún sigo viva, qué importa que sea en estado vegetativo.

Ahora la pregunta clave es por qué siempre escribo de espaldas, sin mirar hacia adelante, solo hacia atrás,  como condenada a vagar entre brumas. 

¿Una última ronda para Lady Drama?


sábado, 10 de diciembre de 2011

Él aulló, ella huyó.

Esto era un tíovivo. Era el tren de la bruja. Antes de entrar, daban un globo, y por eso me senté en el coche. Una vez montada, me daban con un martillo de goma en la cabeza, me echaban agua pulverizada.


 Y yo me asustaba. 

Yo... Bueno, yo no necesitaba pasar miedo. Y en los tíovivos no se llega a ningún sitio.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Soy la Luna.

Envidio.

Envidio a quien es feliz hasta bocabajo. Envidio a quien es independiente. A quien no pregunta y a quien no contesta.

Envidio a quien no lleva máscaras ni caretas, a quien no se disfraza, a quien es interesante, a quien va rápido y a quien va despacio, porque quieren.

Impúlsame si me quedo atrás, soy demasiado lenta, y me falta un trozo de mi. Soy demasiado lenta en buscar y en encontrar, en resolver acertijos, temo no averiguar nunca dónde se esconde. Me veo en 20 años entre cuatro paredes, inventándome amigos, familia y, ¿por qué no?,  hasta novio, y proyectando lo que nunca tendré sobre los muros blancos, que me rodearán, que me asfixiarán, y surgirá entre zumbidos un cartel de neón brillante y fosforescente, que rezará: 








Tengo miedo a estar sola, y envidio a los valientes, y a los sordos, a los que las palabras no hieren.

Envidio a la noche porque no le pasa nada si se despista, y porque va con un vestido largo de color negro, lleno de estrellas, y porque el negro adelgaza.

Envidio al Sol que brilla y da calor, y te toca, porque yo soy fría como la Luna, porque tengo, como ella, una cara oculta, porque pocos me han tocado y han dejado huella, porque ellos nunca me van a olvidar aunque lo intenten.

Porque ambas parecemos estáticas, pero ambas nos movemos. Porque soy una peonza, que giiiira, que giiiiira alrededor del mundo, que me atrae irremediablemente por mucho que intente alejarme de él y ser diferente. Soy solo un satélite que se cree distinto por vestir de plata, por no formar parte del mundo aunque no sea más que un espejismo.

Pagaría porque me viérais de espaldas. Porque me viérais sin mi disfraz. Porque os gustara.

Siempre he tenido miedo a no gustar, y vergüenza de mi misma. Necesito agradar, debo agradar, debo ponerme la mordaza de siempre en la boca. Si no lo hago, vomito insultos y borderías. Vomito la mierda que llevo dentro, que es bastante. 


 Si vomito, no gusto. Y necesito gustar porque tengo miedo a estar sola, y envidio a los valientes, y a los sordos, a los que las palabras no hieren.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Olvidadiza mente, ¡recuerda!

Me da mucho miedo saber que voy dejando trocitos de memoria por ahí.

Me dicen que es peligroso aferrarse a los recuerdos pero a mí me aterra perderlos. Así que los guardo en el corcho, en cajas, bolsillos, mares de fotos, banderas con y sin firmas, pegatinas, papelajos pintarrajeados y dibujos a medio hacer. Supongo que por eso a veces escribo ciertas cosas, para no olvidarlas.

Otras veces no lo planeo, en la calle me agreden imágenes que creía eliminadas, y sonrío, y canto canciones, y me convierto en uno de esos locos que hablan solos por la calle y a veces te paran. Aparecen motu proprio, nítidas, como invocadas por una canción, un olor, una palabra, una extraña asociación de ideas accionada por un interruptor en mi cabeza.


Los mejores recuerdos son los que guardamos dentro porque los demás hay veces que no sirven como interruptor, y te ves a ti misma intentando descifrar un papel roto, una notita de clase, que no te produce más sensaciones que el vacío y la decepción por la memoria perdida.

Si el recuerdo es muy importante, tus ojos lo pintan de nuevo. A algunos les tengo cariño especial, como cuando nacieron mis hermanos, o mi primer día de colegio, o mirar la lámpara de la habitación de mis padres por no poderme dormir. Intento envolver estos con papel de burbujas para que no se deterioren. Y cuando los redescubro me llena una sensación bruja, como cuando oyes tu canción favorita después de mucho tiempo.

He oído que las cosas que almacenamos son las que nos marcan, las que nos sacuden, pero a mi muchas veces me faltan cosas y tengo otras mil inútiles que ocupan mucho espacio.

¿Te imaginas elegir qué recordar?

Yo cambiaría el pin de mi móvil por la sensación de  aprobar matemáticas, y la fórmula del ortofosfórico si me retornaran el apellido de Pedro, el rubito de clase de Sor Valen.

...Dejemonos de condicionales, que estamos hechos de otra pasta.

Yo cambiaré el pin de mi móvil por la sensación de  aprobar matemáticas, y la fórmula del ortofosfórico si me retornan el apellido de Pedro, el rubito de clase de Sor Valen.

Yo olvidaré dónde está la caja secreta si recuerdo el título de esa canción, y olvidaré las conversaciones sobre estudios si alguien me hace recordar por qué nos reimos tanto esa vez. No sabré ya dónde vivo, ni la marca de zumo de melocotón que adoro, pero a cambio me acordaré del escalofrío de su mirada, de ese atardecer en O Cebreiro que me hizo renacer. De la primera vez que vi nevar coincidiendo con el día de mi cumpleaños. Y de los fuegos artificiales con 7 años, y de todas las bromas, de todas las noches, de todas las estrellas, de todas las Vías Lácteas, de todas las canciones y de todos los poemas.

Rebusco en los cajones a ver si encuentro ese recuerdo que se diluye y me angustia, y casi lloro y me hace sufrir por ver borrosas las caras de mis mejores amigos de la infancia.

Debería haber una oficina de recuerdos perdidos.

No hay como los recuerdos antiguos para desear formar nuevos, y cada día estoy más segura.
 

sábado, 3 de diciembre de 2011

La Teoría de la Reina Roja

Alicia miró alrededor suyo con gran sorpresa.

-Pero ¿cómo? ¡Si parece que hemos estado bajo este árbol todo el tiempo! ¡Todo está igual que antes!

-¡Pues claro que sí! -convino la Reina-. Y, ¿cómo si no?

-Bueno, lo que es en mi país -aclaró Alicia, jadeando aún bastante,- cuando se corre tan rápido como lo hemos estado haciendo y durante algún tiempo, se suele llegar a alguna otra parte...

-¡Un país bastante lento! -replicó la Reina-. Lo que es aquí, como ves, hace falta correr todo cuanto una pueda para permanecer en el mismo sitio. Si se quiere llegar a otra parte hay que correr por lo menos dos veces más rápido.

«Para un sistema evolutivo, la mejora continua es necesaria para sólo mantener su ajuste a los sistemas con los que está coevolucionando»

sábado, 26 de noviembre de 2011

Mala suerte.

El día en que sea yo quien te haga sufrir, el día en el que tú vayas detrás de mí.

El día que no me acueste pensando “Espe, eres idiota”, el día en el que sea a mí a quien hagan la pelota, el día en el que lo que suba no baje, el día que TJ se vista de traje, el día en el que yo no pise con los talones, el día que mi madre se ponga tacones…

El día que Irma esté de buen rollo, el día que yo no llame al Canario “Pollo”, el día que no use el típex de Isa, el día que Maik lleve camisa, el día que Sara odie los pomelos, el día que yo pueda domar mi pelo,el día que Ana no nombre a Chousy, el día que no busquemos novio a Rousy.

El día que Cuca se ría normal, el día en el que no haya nada yendo mal, el día que Tere se equivoque en una resta, el día que Manu no quiera echarse la siesta, el día que Bea hable italiano, el día que no tenga heridas Raquel en la mano, el día que Irene sea alta como Crunch, el día en el que yo acepte mi cruz, el día en que pueda volar y lo haga, el día que no guardes un as en la manga, el día que yo coma y no engorde, el día en el que en el Mar Muerto no se flote, el día que en el Polo haga calor, el día en el que me pidas perdón…

Había pensado que, justo ese día, podríamos arreglarlo todo.

One of the traditional personifications of Truth is a female figure with scales and a mirror. The mirror may be set with precious stones, but here the stones are in Truth's headband and earrings.

domingo, 20 de noviembre de 2011

ES-TU-DIA.

"Suena la radio.
Un niño llora.
Llueve.
Hace frío. 

Viento. Aire en movimiento de alta a baja presión. O al revés?
No sé, no me lo aprendí demasiado bien.



Dionysos est un groupe de rock français bla bla bla CACA!
Media. Calcetín. Carrera? Selectividad, PAU y universidad. RJC? Yes No perhaps maybe. Don't eat chewing gum boy.
Motivación mínima. Autoestima bajo mínimos. -1ºC? Climograma de montaña. Cordilleras de la peninsu.. Jajaja reír. Por no llorar.



Menos mal que lo demás me gusta. Fernando. Gitana. Me quiere. Uhmm hola? Podíamos recordar viejos tiempos... sí, esos en los que me dejabas? A no! cuando te perdonaba? Rencor. Odio. Nada!! Alegría.
Asco de vida. Para nada.
Novio, amigos.
Los que no fallan? La familia.
Lo siento, pero es así. Llora cuando lo necesites.



Hipócrita, fría, mentirosa. Qué es vanidad?
Con los pies fríos no se piensa bien. Y vuelvo a lo de antes: media o calcetín.



La mente son procesos dinámicos. No pienso, no existo? Sólo escribo. Reflexiones. Confesiones. No os creáis que esto es mi vida. Mano manchada de boli. No sé cómo lo hago! En el fondo estoy contenta. La tristeza no lleva a nada bueno. Que lo hago porque corre tu sangre por mi tripa.
 

PUAAJ ESTÚDÍA. Es mi día!?"


De alguien a quien admiro desde que la conocí. Gracias.

martes, 15 de noviembre de 2011

Me encanta el sol
porque demuestra que no estoy sola
y el mundo no se revuelve en mi alma.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Desempeñada

El otro día buceé en el Mar Muerto, entre la certidumbre de la confusión y la confusión de la incertidumbre.

Era la noche con más luz que había visto,
tanta oscuridad había que las estrellas
brillaban más que de costumbre.
Y por más que me empeño no consigo ver las cosas negras,
gracias a que me das la fuerza
con la que me visto cada mañana.
Gracias porque me has puesto las cosas súper claras,
porque, poco a poco, doy un poco de mí.
Gracias porque no me dejas dormir,
hablándome al oído.
Porque te me acercas siempre sin hacer ruido.
Te veo en todas partes, todo me recuerda a ti.


jueves, 10 de noviembre de 2011

Flash

A veces me pregunto cómo puedo gustarle a alguien.

A veces, cómo puedo no gustarle a todo el mundo.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Que me de igual el resto.

Intento confundir fin con principio siempre que puedo, aunque a veces me sobran los motivos para dejarlo todo y salir del mundo... Entonces pasaría como en vacaciones, que vuelvo y tengo el cuarto desordenado, y eso no me gusta un pelo. 

Intento no hacer mudanza en tiempo de tormenta, para que cuando mi mente vuelva lo encuentre todo ordenado, limpio y bonito, y no hecho una carnicería como me gustaría dejarlo en ocasiones.

Dejarme ir. Ocuparme de nonsenses, tirarme a la papelera, dejarme ahí quieta, reposando.

Llenar cuadernos escribiendo basura.

Rara, lo que me recuerda que no encajo en ninguna parte y que, probablemente, no lo voy a hacer nunca.

Ilusionarme demasiado, y rápido. Buscarte, encontrarte, adios. Volver a buscarte, y a encontrarte, y a cerrar la ventana, que cada vez que estás sopla el aire, la mirada se me aviva, los rizos bailan y se descolocan, y me da igual.

Buscar el mar por Madrid, y encontrarlo en tus ojos. Cada vez que me asomo, me sonríes, y yo pongo cara de tonta porque me has pillado mirándote. Me da igual.

Quiero a esos ojos. Quiero que me dé igual el resto.

Que tus rizos resulten ser indomables, como los míos.

Que pienses que no soy tu tipo. Que te dé igual el resto.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Cuando complico lo simple.

Leerme un libro que me lleva al pasado, un déjà vu  de sentimientos, pensamientos en torbellino que desarman al más cobarde (los cobardes van más protegidos que los valientes). Mi mente se desgarra en imágenes informes, sin pies ni cabeza, que en lugar de moldearse, con el tiempo se deshilachan como mis vaqueros rotos.

Cuando pienso más de la cuenta me meto en un laberinto del que no suelo salir hasta años después… Todo laberinto tiene su minotauro, y lo más decepcionante es cuando complico lo simple, cuando no entiendo el significado de un “adiós” o cuando me empeño en no admitir que uno y uno son dos, y que si no son dos es porque uno no está.  Cuando no me creo que lo fácil sea lo correcto, y vuelo de un lado a otro buscando la falsa verdad que los tontos corrientes deseamos no conocer… A mi que no me bajen de la noria y que no me quiten las orejeras para no ver lo que tengo a los lados.
Todo laberinto tiene su minotauro

No se puede escribir solo por las ganas de redactar una frase, igual que no se debe vestir de verde solo porque sea San Patricio, hay cosas que deben salir del alma…

O del arma.


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Fecha original: hace un par de semanas
Porqué del texto: en un laberinto
Y por qué hoy: he salido del laberinto.

domingo, 30 de octubre de 2011

Feeling blues

Navegar en el mar de la desazón con el corazón en un puño. Ojos que no ven, patada en los cojones, me da vergüenza poner fecha a lo que escribo.

Deambular por un bosque desconocido que ya había visitado, el miedo corriendo por mis venas hace que mi cabeza me dé vueltas.

Todo me da mil vueltas.
Todos me dan mil vueltas.

No ser nada, pensar y no existir, la cuestión es si sigues siendo Tú cuando dejas de ser tú; no me queda otra que enviar cartas a Australia y esperar respuesta de un ordenador. Si me cayera al váter en Nueva Gales del Sur, el agua giraría en sentido opuesto. ¿En el hemisferio sur las agujas del reloj van en sentido contrario? Porque mataría por volver el tiempo atrás.

Nunca me han gustado los franceses ni sus despedidas vacías, ¿te pagan por recordar los malos momentos?, yo últimamente sólo veo polillas y de mi boca saltan sapos y culebras.

Serpientes con patas, nos intentan engañar y yo no me dejo hechizar por su horrible trompeta color rosa… I’m feeling “blues”.





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Fecha original del texto: 17 de octubre
El porqué del texto: feeling blue

Y por qué hoy: otra vez

miércoles, 19 de octubre de 2011

Irrefleziva

"Igual deberían dar las ojeras de los lunes, la pereza de los martes, la inflexión de los miércoles y el columpio de cada jueves.

Igual lo que no te haga ver que todo es GIGANTE, que cada palabra tiene una potencialidad e inmortalidad única porque es una semilla que yo empiezo aquí y es capaz de llegar a cada uno de tus “ahora” y así, seguir, perpetuarse… Siempre origen y consecuencia de todo lo demás, siempre propias de quien las lee y ve su reflejo en ellas.

Silenciar las palabras del otro es condenarle a la no existencia, conseguir que no sea, reducirle a la nada que tanto miedo me daba cuando leía la Historia Interminable. Alrededor de las palabras seremos y existimos.


A mí me gusta guardarlas aquí. Me da la sensación de que son capaces de volver a mí (y a ti) y enseñarme a no desnudarme de ellas antes de tiempo, a no abandonarme a la muerte de silencio de palabras de la que me habló mucho y bien mi padre el otro día.

Las palabras del silencio son muy distintas, casi tan sagradas que no te atreves a pronunciarlas. Aparecen cuando cualquier sonido corre el peligro de achicar la sensación y me sorprenden a diario, sobre todo cuando estoy con él, su ternura es un lugar seguro, parece de otro mundo.

Yo guardo los tequieros al trasluz de las despedidas de domingo, porque creo que si las desnudas de significado las vacías de valor, las llenas de daño inhumano, y se convierten en algo tan cotidiano como imperceptible…

Isa.



Para ti, que te reconocerás en más de un párrafo.
Para ti, que te debo que hayas dado vida a mis palabras.
"








Esta chica no sé qué tiene, que dice lo que yo pienso cuando yo lo pienso.


www.fotolog.com/irrefleziva

sábado, 15 de octubre de 2011

Que así me gusta a mi.

A mi lo que me va es montarme películas yo sola, donde yo soy guionista, directora, protagonista y productora, y tener castillos levantados sobre pilares de arena y sal.

Sí, siempre he sido una doña Soñadora, mi imaginación ha sido mi firma y, parece ser, un arma de doble filo: estupenda para redacciones de Lengua pero, en la vida real, no da más que malentendidos sabor a piña.

Piña en mi nevera, y me acuerdo. Cebolla. Ensaladas de tres tipos, pijos enanos, modernos. Más pijos.

Portonovo, Portobello.

Sol, niebla… It’s warm.

Camiseta amarilla de tirantes, bragas, ¡formidablemente palpitante!, si los Cinco existieran, yo sería George Gaga.

Qué rabia me da. Te doy mi número, pero no me llames a horas desparejadas, “it’s my wife!”, ¿tú con wife, con lo feo que eres?

Nuevo récord para Puck (número 23), iba a mandarte un mensaje, pero me salía error.

 
Llegas tarde y espero, nunca estaría contigo, que no, no eres mi tipo, por mucho Oscar Wilde que seas. Wild.


Me faltaron el tatu y la dilatación para que completar el cupo de tonterías, debí dejarme el corazón en casa, que sólo hace vivir en la incertidumbre del ayer, del cómo, del quién, del cuándo, del dónde, del por qué y del por qué no: it was free and it was something.

Puke rainbows.

Okay.

Trollface.

Friky.

Esperancer.

Adiós.

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Fecha original del texto: de agosto de 2011
El por qué del texto: revuelto mental :)

 Y por qué hoy: porque sí, porque me da por ahí.

jueves, 13 de octubre de 2011

Sueño con ser oruga

Me he comprado una armadura hecha de acero y de plata: acero que no se oxida, plata porque... ¿es barata.?

Desde que tengo memoria he usado una armadura; la última me la explotaron. Estaba hecha de burbujas. Yo me había confiado, y me quité protección, luego metí en el cajón escudo, casco y espada… Sólo me dejé fuera las sandalias aladas, de Hermes, para acercarme a las nubes: de lejos no puedo estudiarlas y ellas no pueden verme.

Que me mire la Luna Lunera. Que se ría en mi cara de mis ideas de bombero, de mis gestos de azafata, de mis caídas de pato y nariz de Cleopatra.

Aún sueño con ser oruga, estar viva dos semanas y abandonar este capullo, y que me devuelvan mis alas…

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Fecha original: 26 de septiembre de 2011
El por qué de este texto:
Y por qué hoy:

lunes, 10 de octubre de 2011

Miss Missed

Quiero a mucha gente, pero esto no lo escribo para nadie.

Tú eres esa risa desesperada, mandíbula desencajada, ya, ya sabes por donde voy, lo sabes todo sin que te cuente nada. N- hada, la mejor del campo. Ah- na, ah-na, ¡ah, na-da de lo que piensas es cierto. ¿TE ODIO? :D Miento.

Qué bonito, no sé si esto es real o resulta ser ficticio. Sin ti todo brilla tan sobrio que se diría que no he tomado una piña colada en mi vida…

 

¡Mariposas de enredos!, huid de este estómago, que no queda espacio para yogures, ni para ellos.

Risas destartaladas, cuajeringadas en un rincón, horas de sopor sentadas... En cualquier mesa, de cualquier facultad… Chámalo X, risas de doble filo, como las navajas, tú es que eres de otra raza, una más especial, mejor, superior, distinta...

Maldita.




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Fecha original: agosto 2011
El porqué de este texto: te echaba de menos.
¿Y por qué hoy?: te echo de menos.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Jueves de mayo y otros días de la semana.

Jueves de mayo por la mañana. El sol dándome en la cara, párpados cerrados y olor a mandarina; hoy no necesito aspirinas que para el dolor de cabeza me bajo en Atocha y paso por la frutería, que ese olor a cerezas...

Miradas de soslayo un día doce de mayo. Hacia atrás, dos exámenes, hacia adelante, tres más, ¡y un verano!... No son tantos. Un chico en el asiento de al lado. Le miro de reojo; me mira, yo me sonrojo. Me siento tonta. ¡Qué genial es sentirse aún más cría! Sobre mis hombros, mi pelo. En mi regazo, poesía.

Risas de ozono y de hierba tiñen la plaza de arriba; desde mi camino oigo risas de niños, abuelas... Estos días me recuerdan los de cuando yo era pequeña, cuando la vida era diver y yo aún me creía buena. Merecería la pena cambiar dos meses ahora por volver el tiempo atrás, aunque fuese solo un día.




Recuerdos muy positivos son negativos en fotografía...




...cuando crecemos cambiamos el ritmo a los poemas. 



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Fecha original: 12 de mayo de 2011.
El porqué de este texto: hoy me he sentido igual.

lunes, 3 de octubre de 2011

Las Verdades.

Son flores que brotan en marzo, son melocotones de piel suave, son gotitas de agua pulverizada en la terraza del Círculo de Bellas Artes.

Son miles de olores al pasar por la floristería, son brisitas de aire fresco al lado del mar, son bombillas en los árboles en días de Navidad y son tartas de San Marcos.

Son las torrijas de mi padre de todos los años, son higos dulces con azúcar brillante, son anillos de diamantes y son dos ojos marrones que me miran.

Me gustan las verdades que no suenan a mentira, porque son paseos por la calle Hermosilla, son piedras blancas y olas azules, son semillas de tomate bien plantadas.



Son callejuelas adornadas, son piruletas de fresa después de una inyección, son días sin cole por culpa de la nieve.

Son todos los días que llueven, son los ojos curiosos de un recién nacido, son los abrazos que le doy a mi hermano y son los besos que mi madre ha recibido.

Son como agua de mayo. Son refranes en un buen momento.

Son música para mis oídos. Son bailes de fin de curso en pelis americanas. Son Renato Carosone y George Harrison, son los Beatles y Maldita Nerea.

Me bebería las verdades como agua, porque saben mejor que el pan con mermelada y el chocolate con churros.

Me gustan las verdades que no suenan a mentira.



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Fecha original: julio de 2010.
El porqué de este texto: estaba muy contenta porque había descubierto una "verdad" que me hacía feliz. Resultó ser mentira. Desde entonces, soy una escéptica de los pies a la cabeza.